domingo 8 de enero de 2012

Senderos de palabras que se bifurcan


“Ts'ui Pên diría una vez: 'Me retiro a escribir un libro'. Y otra: 'Me retiro a construir un laberinto'. Todos imaginaron dos obras; nadie pensó que libro y laberinto eran un solo objeto”.

Jorge Luis Borges, «El jardín de senderos que se bifurcan».



Tengo dos mentes, separadas no siempre por el contenido de sus pensamientos sino por la infraestructura gramática en la que estos fluyen. Una piensa en español y la otra en inglés.

Una lengua responde al orden de sustantivo y adjetivo – “La Casa Blanca” – y la otra pone el adjetivo, o sea la descripción de las cosas, por delante y se traga los puntos entre las comillas: “The White House.”

El idioma español ofrece multitud de conjugaciones, variando para cada pronombre y por cada tiempo.

Recuerdo esas odiosas lecciones de memorización gramática para aprender siete formas de tiempos simples y siete formas de tiempos compuestos, más una forma imperativa. Requería un exceso de repetición aprender las variaciones desde el indicativo hasta los pluscuamperfectos, pero qué maravilloso poder decir luego: yo amo, yo amaba, yo amé, yo amaré, yo amaría, que yo ame, que yo amara (o que yo amase), y esto sin incluir los tiempos compuestos. ¿Quién dijo que se ama – presente de indicativo – una sola vez en la vida?

domingo 1 de enero de 2012

La invención de Hugo Cabret






Al ver hace unos días la película "Hugo" de Martin Scorsese me quedé pensando sobre el papel que juega el creador, o sea el director de cine, o sea el escritor, o sea el poeta, o sea el pintor, o sea el escultor, o sea aquel que imagina historias, personajes y escenas y las plasma en algún medio con la esperanza de que otros las descubran.

Crear no es necesariamente expresar algo nuevo, sino en gran manera revestir de nuevas formas lo que siempre estuvo ahí. Es en muchos casos renovar alguna visión básica sobre lo que es el ser humano.

Esta película --cuyas representaciones de la ciudad de París de la primera mitad del siglo pasado son arrebatadoras en la versión de 3D-- logra expresar en la persistencia de un huérfano algo muy sencillo, a la vez que guiña un ojo al que se interese en el arte de la creación.

Habla del papel de los creadores como atrevidos predigistadores, visionarios que de alguna manera intuyen que el arte no es solamente entretenimiento. La película, basada en la novela gráfica «La invención de Hugo Cabret» de Brian Selznick, también nos dice que todos estamos aquí para alguna razón -- aunque esta sea hija de la misma imaginación que enriquece nuestras vidas.

lunes 17 de octubre de 2011

Variaciones de luz

Uno quiere escribir algo que diga, tal vez, de qué color es la mañana cuando irrumpe la luz y los adjetivos usuales --azul, púrpura o gris, por ejemplo-- no son suficientes.

Hay cielos que simulan la piel ceniza de un arándano, y sería impreciso --incluso injusto-- llamarles azules, púrpura o grises.

Al levantar la cabeza uno ve el tejido jugoso de un arándano.

domingo 9 de octubre de 2011

Visitando a Walt Whitman en el silencio de los siglos

Estatua de Walt Whitman - Foto: V.M. Ramos

Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.


Así se presentó Walt Whitman al mundo cuando a la edad de treintiséis años empezó a escribir el poema épico "Leaves of Grass" ("Hojas de hierba"), casi a mitad del Siglo Diecinueve.

Digo que se presentó al mundo porque sus palabras, trabajadas cuidadosamente a través de las décadas que vivió, eran para toda la humanidad e incluso para la humanidad futura, sabiendo él entonces que sus versos rompían con el pensamiento de su tiempo.

Otros expertos podrán decir más de él, pero Whitman abandonó la rima convencional de los versos de sus días. Whitman mezcló los géneros, porque su poesía es a la vez narración, canto, crítica y exaltación; es cuento y novela; tiene trama, carece de medidas pero no de ritmo. Whitman resquebrajó también el puritanismo de su época y no distinguió entre el deseo hacia un hombre o hacia una mujer. Dijo lo que tenía que decir, aunque en principios su libro no lo publicara nadie más que él y aunque muy pocos fuera de los intelectuales de su época se interesaran en esa poesía rara e iconoclasta.

Cómo evitar detenerme un día y volver al pasado desde el que Whitman existió si casi todos los días paso apresurado por la carretera que da con la casa donde Whitman nació y dio sus primeros pasos en West Hills, Nueva York.

Fui al pequeño museo en que se preserva como patrimonio cultural su casa de nacimiento y, como es de esperarse con este tipo de celebridad literaria, encontré el establecimiento vacío. Mi vehículo era el único estacionado en el área de visitantes en un sábado de sol esplendoroso.

jueves 29 de septiembre de 2011

Novela «La vida pasajera» ahora en formato digital

Esta semana he puesto en circulación la versión digital de mi novela «La vida pasajera» en varios formatos que son compatibles con los lectores electrónicos más populares de la actualidad.

En notas anteriores he dicho que veo mucha promesa en este medio y que a mi parecer ya se gestiona un cambio importante en la publicación y distribución de libros.

Tal vez sea difícil aceptarlo para aquellos de nosotros que, como escribe Sonia Tejada en su Planeta Atabex, apreciamos el producto en papel. Pero es hora de reconocer que la definición de lo que es un libro ha cambiado.

El hecho de que ahora se distinga entre "libro impreso" y "libro electrónico" --o "libro digital" porque todavía no decidimos del todo cómo llamarles-- dice bastante

En mi caso he decidido ir más allá del apoyo verbal y dar el salto a ese mundo de textos inmateriales que se abre ante nosotros, publicando una edición propia de «La vida pasajera» (soy responsable de todos sus errores y de los pequeños aciertos) para quienes comparten mi entusiasmo, o por lo menos curiosidad, por la nueva tecnología de lectura.

sábado 24 de septiembre de 2011

Autoayuda condicional: libérate si puedes

Tú puedes tener la vida que quieres, siempre y cuando lo que quieres no viole las leyes de la física ni del país donde vives.

Crea tu propio futuro, aunque el futuro no existe. Sé quien quieres ser, y acepta las consecuencias, porque siempre las habrá. Elimina los obstáculos mentales, bórralos de tu mente, y cuando se presenten en tu camino haz de cuenta que no existen.

No culpes a otros de tus males, porque todo el mundo es inocente, menos tú (por tu culpa, por tu culpa, por tu gran culpa). Deja de quejarte y toma las riendas de tu vida, porque el éxito no permite que aceptes tus debilidades ni que te desahogues. Ámate como eres, pero solamente después de que te quites de encima todas estas imperfecciones que te obstaculizan.

Respira hondo.

lunes 5 de septiembre de 2011

Libros electrónicos: una apertura para nueva literatura a descuento


A mí desde un principio me pareció que el diseño de lectores de textos para la pantalla era un paso importante para la diseminación de las letras.

La posibilidad de liberar el texto de la forma tradicional del libro me ha parecido una multiplicación del efecto Gutenberg, porque abre nuevos canales de distribución y facilita la publicación de todo tipo de libros.

El elemento que faltaba era el puente que llevara a los lectores esos textos, que inicialmente flotaban huérfanos por las nuevas redes de Internet.

En los últimos dos o tres años se ha acelerado el proceso de construir una estructura más sólida, tanto para que el autor ponga sus libros al alcance como para que los lectores descubran por búsqueda o afinidad esos textos que les pudieran interesar.

Ha llegado el momento del libro electrónico.