A veces me pareceque vivo en Brooklyny que el tren jota pasará muy cerca de la ventana. O que me apresuropor la calle empedrada de mi viejo barrio santiaguero, camino al colegio, porque se me hace tarde para la clase de dibujo. O que el estacionamiento subterráneoguarda un espacio para mi vehículo, que llega chorreando los caños de la última lluvia. Todavía veo aquellos pasajeros que iban y venían todas las mañanas por el parque de los chachases, o los niños que comían huevos salcochados en la frontera con Haití. Viajo por la carretera oscura entre Albany y Nueva York. Los lugares que nos afectan viven en nosotros, aunque nosotros no estemos en ellos. Y no tengo másque estacionarmeunos minutos frente al último edificio en que vivimos, a preguntarme si todavía hay una plaga de cucarachasen el segundo piso, o si el amistoso vecino deja revistas viejas frente a mi puerta –si no es que murió. Nosotros, los migrantes, andamos esparcidos por el mundo. Gracias por visitar Libro Abierto. Para subscribirse a futuras publicaciones, escríbanos a libroabierto@vmramos.com.
5 comentariosMes: marzo 2006
Gabriel García Márquez repetía una vez el enunciado de que escribir un cuento es vaciar en concreto y escribir una novela es pegar ladrillos. Escribir ficción es, desde ese punto de vista, trabajo de construcción. Es una metáfora interesante, especialmente para aquellos de nosotros que nos hemos visto embarrados de cemento entre las ruinas de alguna novela en construcción. La novela no es nada fácil. Aún cuando existe el talento para hilar oraciones y parir imágenes (ya de por sí un reto), nadie escribe un tratado de cientos de páginas en un rapto de inspiración– como sucede con una poesía, o a veces con un cuento. El novelista es arquitecto, ingeniero, albañil y jardinero de su proyecto. Tiene que dominar lo conceptual y lo práctico para que cuando se entregue en alas de la inspiración se dé una narrativa coherente, de principio a fin. Esto lo digo después de numerosos intentos fallidos: Escribir una novela que se diga novela es algo serio. En esa misma complejidad late el potencial del género, y su atracción. Gracias por visitar Libro Abierto. Para subscribirse a futuras publicaciones, escríbanos a libroabierto@vmramos.com.
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