El momento mágico llega durante una excursión a la playa en la que los niños descubren el placer de la arena, el viento salado y las olas por vez primera. Avijit, uno de ellos, toma un cubo y lo llena del líquido salino, que derrama con una mano mientras toma una fotografía con el caño en perspectiva y la playa en trasfondo. Es parte de una película que ganó el honor de mejor documental en los premios Oscar y que encontré por casualidad, como siempre. Me interesé en ella porque leía, a sugerencia de un amigo, la novela «La canción de Kali» («Song of Kali») de Dan Simmons, que se desarrolla en Calcuta, ciudad que el narrador describe como uno de esos lugares que “son demasiado perversos para que se tolere su existencia”. «Born into Brothels» (o «Nacidos en los burdeles»), como se llama el documental, es también otro testamento de esa Calcuta que necesitaba de la Madre Teresa, esa “miasma” de ciudad en la que se enredan los personajes de Simmons. La película se enfoca en el distrito de las luces rojas donde abunda la prostitución y la más fétida de las pobrezas. Entre esos callejones de maldición habitan niños y niñas que cohabitan con la corrupción. Hasta allí llegó la fotógrafa Zana Briski, y luego del cineasta Ross Kauffman, a explorar una desesperanza más negra que un pantano — descubriendo en ella, sin embargo, una posibilidad, aunque mínima y tardía, de redención por el arte. Es un documental…
4 comentarios