Press "Enter" to skip to content

Categoría: cuento

Diapositivas

Un hombre de bigote grande, su espalda y pecho desnudos, tuerce el cuerpo para mirar desde abajo del capó y sonreír. Está reparando uno de esos carros de cuerpos musculosos que parecen lanchas con luces.

Luego aparece con el mismo bigote, vestido de traje gris y bajo una lluvia de arroz mientras desciende por la escalinata de una iglesia. La novia parece un espejismo tras el velo que flota en la brisa. Muchos dientes; se ven muchos dientes.

No sabemos si años o meses después, el hombre sostiene una bebé como quien muestra un trofeo. Hay en él algo de conflicto, una preocupación quizás, una duda en el ceño fruncido. La escena se repite, aunque el rostro se relaja, se resigna más bien, dos, tres, cuatro veces en otras habitaciones de hospital, y todas son niñas. Luego está sobre un bote, entre una enredadera de líneas de pesca, con dos de esas niñas, de pelo claro como su madre. Y sentado en una banqueta con todas ellas, que comen helado; él viste de playera y sostiene una cerveza en la mano.

2 comentarios

Consideraciones de fin de año

Hemos dado otra vuelta alrededor del sol desde la última vez que iniciamos el conteo. El año es una marca arbitraria en el camino, pero podría decirse que es nuestra marca y que es útil por lo menos para medir progreso, aunque también sea cuestión de nuestra invención. Hay tanto que damos por sentado que es asunto de la imaginación. Yo me encuentro aquí mirando al año que ha pasado y a la persona que fui a principio de este ciclo con el tipo de sonrisa que uno reserva para un niño: ah, qué inocente eras cuando a pesar de tu propio juicio te proponías esto o aquello para el año que vendría. Esto supongo que nos aplica a todos, tanto por lo que no esperábamos que sucediera y sucedió como por lo que queríamos que se diera y no se dio. El inevitable corolario es que cada vez hemos cambiado y en lo que a mí cuenta nunca es de una manera simple que se pueda caracterizar como progreso o retroceso. Es difícil, entonces, darle sentido a un año y, luego de estas consideraciones, resulta ilógico proponerse un curso definido. Pero lo hacemos. Es nuestra naturaleza. Termino este ciclo con sensación de vértigo, porque mucho (tal vez más de lo acostumbrado) resultó de circunstancias inesperadas y todavía inenarrables. Este año, alguien cercano a mí se quitó la vida mientras que otra persona a quien le debo la vida ha estado luchando por la suya. Ante estos grandes contrastes quedan…

7 comentarios

Café en un frío Manhattan

Aquí les comparto enlaces al artículo y video de una entrevista que me hizo Glenda Galán para su revista de multimedios, Dominicana en Miami. Tuve la suerte de conocer a Galán hace ya unos meses durante su visita a Nueva York, primero al verla leer a ella con mucha gracia de su propia ficción y poesía en una pequeña librería de Washington Heights, y luego cuando concertamos una reunión para tomar café en un mañana fría de Manhattan y hablar de estos destellos elusivos que buscamos en la claridad de la expresión. Entrevista al escritor y periodista Víctor Manuel Ramos #dominicanoenny #escritordominicano #literaturadominicana #morirsoñando #lavidapasajera Posted by Dominicana en MIAMI on Monday, March 20, 2017 Rara vez asisto a estos eventos, pero esta suerte de encuentro confirma que debería hacerlo más a menudo. Les recomiendo mirar otras páginas del sitio que sirve de base tanto para una edición impresa como para segmentos de radio y de televisión. Les invito particularmente a descubrir los textos y entrevistas de intelectuales, autores y otros artistas dominicanos, y latinoamericanos en general. Verán, como yo, que Galán, en su torbellino de periodismo cultural, ayuda a propagar otras voces de esta literatura híbrida en que se nos entrecruzan las raíces. Esperemos también ir oyendo algo más de la suya. Ah, casi olvidaba… Galán me preguntó si tenía algún escrito que pudiera ofrecerle para poder compartir en su página y, en honor a nuestra común conexión al estado de la Florida, busqué entre mis archivos, en algún lugar…

Dejar un comentario

Madres de todos los días

Todos venimos de alguna madre y muchos hemos crecido bajo el cuidado de una o dos mujeres que sacrificaban su ser para que nosotros fuéramos. Si de pagar se tratara, les deberíamos demasiado. Parece que nos empeñamos en hacerlo a plazos cada mayo cuando nos esmeramos en expresar gratitud en un día, y escribimos en tarjetas, y compramos regalos (supuestamente a precio de descuento), y regalamos flores, y nos congregamos en torno a ellas y les deseamos un feliz día. No hay nada de malo en ello, pero estas prácticas no nos llevan a una apreciación verdadera de la maternidad y consisten más bien de una descarga tribal de nuestras culpas. Sobra decir que no hay excusa que no sirva para que una tienda no te venda algo que no necesitas y que en la economía se vale recurrir al abuso de las emociones. En nuestra era el culto a la madre tiene su origen histórico en el deseo de la estadounidense Anna Jarvis de marcar un día en que se reconocieran sus contribuciones y en que las madres a su vez pudieran unirse para trabajar por la paz del mundo, reflejando así los deseos que flotaban en el ambiente de esa etapa previa a las guerras mundiales, aquellos finales del siglo diecinueve y principios del veinte cuando no era descabellado pensar que las madres podían crear un mundo mejor con ciertos gestos que llamaban a la unidad de todos sus hijos. Jarvis quiso en mayo de 1908 recordar a…

7 comentarios

Decir lo mismo de otra manera

He querido decir antes que, como lo expresaría el poeta, me habitan dos lenguas y que muchas veces me encuentro ante ese sendero en que debo escoger, o una de ellas me escoge a mí. A veces al llegarme la intención de narrar me salen palabras que adquirí en la segunda mitad de mi vida. Cuando eso pasa me dejo llevar y escribo en inglés. Aviso porque ya es hora de que comience a mostrar algunas de esas creaciones, o recreaciones, y creo que lo haré con mayor frecuencia aunque todavía no sepa exactamente por que medios. Esto no significa que vaya a dejar de escribir en español. Simplemente no puedo, a menos que me extirpen primero buena parte del cerebro, y quién sabrá que más. Pero aviso para aquellos de ustedes que conocen los dos idiomas. La primera publicación en inglés viene ya en cuestión días, aunque se trata de un texto conocido. Preparé un fragmento de mi novela La vida pasajera, que ya había publicado antes como “La caminata de Plinio”, para su lectura en inglés. En otras palabras me traduje a mí mismo, aunque al hacerlo tuve que encontrar nuevas maneras de decir lo mismo y, por lo tanto, fue como si escribiera el relato nueva vez. Respondí al llamado de Popshot Magazine, una revista en Londres que combina nuevas voces de la poesía y narrativa con ilustraciones, y envié el cuento que titulé “Plinio’s Walk” sin saber qué esperar. El escrito resultó entre los seleccionados para…

Dejar un comentario