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Categoría: poesía

Buscando a Mistral

Acostado en el piso, tal vez descamisado para pasar la hora ardua del calor interminable, me llegaron las impresiones de un campo verde, de árboles, de flores y mariposas más allá de las calles desoladas del barrio, donde solamente cabían casas, calles, callejones, cunetas, y algunos espacios bajo los aleros para que los viejos señores jugaran dominó en el fulgor de la tarde caribeña. Yo encontraba unas palabras simples, las mismas quizás de los libros monótonos que leía en la escuela y que me obligaban, a fuerza de repetición, a aprender la secuencia lógica del idioma. Pero estas palabras simples tenían otra gracia, que estaba en el contenido que comprimían para presentar una “Doña Primavera” vestida en primor, que llevaba por sandalias “unas anchas hojas, y por caravanas unas fucsias rojas.” Así descubrí, de niño, la poesía de Gabriela Mistral, sin las pretensiones de grandes ideas. Esto fue años antes de ver con ella las tinieblas, en poemas como “Desolación”, que leí en otros horizontes, ya casi un adulto que podía captar la contraparte de la naturaleza como otra faceta de lo maravilloso, y sintiéndome extrañado como ella: La bruma espesa, eterna, para que olvide dónde me ha arrojado la mar en su ola de salmuera. La tierra a la que vine no tiene primavera: tiene su noche larga que cual madre me esconde. Era natural que me saltara el corazón cuando una tarde de invierno en la que asistía yo a una celebración poética donde niños tan tiernos como…

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Visitando a Walt Whitman en el silencio de los siglos

Estatua de Walt Whitman – Foto: V.M. Ramos Me celebro y me canto a mí mismo.Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,porque lo que yo tengo lo tienes túy cada átomo de mi cuerpo es tuyo también. Así se presentó Walt Whitman al mundo cuando a la edad de treintiséis años empezó a escribir el poema épico “Leaves of Grass” (“Hojas de hierba”), casi a mitad del Siglo Diecinueve. Digo que se presentó al mundo porque sus palabras, trabajadas cuidadosamente a través de las décadas que vivió, eran para toda la humanidad e incluso para la humanidad futura, sabiendo él entonces que sus versos rompían con el pensamiento de su tiempo. Otros expertos podrán decir más de él, pero Whitman abandonó la rima convencional de los versos de sus días. Whitman mezcló los géneros, porque su poesía es a la vez narración, canto, crítica y exaltación; es cuento y novela; tiene trama, carece de medidas pero no de ritmo. Whitman resquebrajó también el puritanismo de su época y no distinguió entre el deseo hacia un hombre o hacia una mujer. Dijo lo que tenía que decir, aunque en principios su libro no lo publicara nadie más que él y aunque muy pocos fuera de los intelectuales de su época se interesaran en esa poesía rara e iconoclasta. Cómo evitar detenerme un día y volver al pasado desde el que Whitman existió si casi todos los días paso apresurado por la carretera que da con la…

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Respuesta a un poeta

El otro día, a eso de las ocho y media de la noche, leí un poema que me rompió el corazón. Yo no estaba preparado para ello, o tal vez lo estaba porque me sucedió. Eran versos sobre un lugar en el que nunca estuve. No eran para mí versos nuevos. Pero hay momentos en que una composición, que antes fuera sucesión de palabras, llega a más que eso – o tal vez soy yo quien se transfigura. Está uno ahí, justo al lado del poeta, o incluso más allá, en el momento antes del principio, previo a la primera palabra. ¿Y qué importa que el poeta haya muerto un año antes que uno naciera? Él sabía que yo lo leería, no este yo pequeño que tiene personalidad y es un obrero asalariado más, sino el yo sin nombre de treinta y tantos años después: que es como él, que por un momento es él. Casi no resisto, casi no termino de leer por el nudo en la garganta, y quiero decirle: “Poeta, has dicho verdad que trasciende el tiempo”. Gracias por visitar Libro Abierto. Para subscribirse a futuras publicaciones, escríbanos a libroabierto@vmramos.com.

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El puente de palabras de Argénida Romero

Mudarse es como cruzar un puente que se desmorona a tus espaldas. No solamente cambias de lugar, sino de ser y te reinventas a la sombra de la nostalgia. Argénida Romero ofrece versos sobre esa experiencia en su primer libro de poesía. «Mudanzas» se lee fácilmente, aunque de seguro no se escribió con facilidad. Uno sospecha que hubo meses, incluso años, entre el verso inicial y los que cierran el libro, y que en ellos se muestra una experiencia de cambio, y “de sonridas fingidas,/ de lágrimas ausentes,/ de penas sin tiempo,/ de pasos sin camino,/ de amores sin destino” como ella escribe. Romero es de la nascente generación de escritores que se revelan, publican e interactúan a través de los nuevos medios. Sabemos de ella, por ejemplo, que busca alas en las palabras y que su vida se divide en el antes y después de la natal Venezuela y su migración a República Dominicana. Es periodista y no le gusta hablar de sí misma, pero no resiste el deseo de manifestar su voz. He leído su poesía con el doble interés de conocerla más y de experimentar con ella la transfiguración que ofrece el título del libro. Encontré en sus páginas a una Argénida Romero que es “vulnerable al beso” y que habla directamente a un “tú” desconocido sobre amores, despedidas y lo que inevitablemente queda de cada experiencia. Es una mujer que crece y que hace de ello un ejercicio poético. No hay duda ante su «Antítesis de…

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Rosa Silverio, escritora: “una mujer que lucha contra diversas realidades”

Dicen que escribir es un acto solitario, pero también puede ser una manera de relacionarse. Puede ser una declaración política. Puede ser una manera de accionar en sociedad. Puede ser una manera de abrir los brazos en vez de cerrar el puño. Rosa Silverio, haciendo honra a su nombre de pétalos, es un ejemplo de esa escritura abierta que es más entrega que proyección. Ella se ha dado a la tarea –importante, a mi parecer– de no sólo escribir con pureza de sentimientos, sino también de formar una comunidad de escritores de su generación. El sitio de Silverio, autora de los poemarios «Desnuda» y «Rosa íntima» entre otros escritos, es un depósito de enlaces, notas y entrevistas que arrojan luz hacia las diferentes vertientes de la literatura de República Dominicana, sólo uno de los puntos de origen que ambos tenemos en común. Está por sobre todo su escritura, hasta ahora mayormente concentrada en el verso que revela y se rebela: expresando la belleza que a ella le sale a borbotones, y el contraste de una realidad a la que ella le toca, y empuja, los límites. En esta entrevista que me cedió, Silverio revela más de la escritora detrás de la palabra, aunque parece que ella se siente más cómoda en las vueltas de sus oraciones que en el ir y venir de las preguntas y respuestas. Con todo, es fácil dejarse llevar por ella en el viaje a su interior, el lugar donde ella rompe con todo lo que…

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